Próximo a terminar el 2008, un año que dejó más malas que buenas noticias
A inicio de año, el alto precio de los granos básicos generó una ola inflacionaria en la mayoría de los productos básicos. También, el precio del petróleo llego a puntos jamás vistos, situación que no fue bien "administrada" (la desaparición de los míticos excedentes petroleros) por el gobierno calderónico. La inflación que se esperaba no fuera mayor al 4% rebasó los pronósticos oficiales y oscila ya por encima del 6%. Los precios de productos básicos como el huevo o la leche registraron numerosos aumentos a lo largo del 2008; también productos como los cigarros registraron varios aumentos a lo largo del año. Pero ningún producto registró tantos aumentos durante el 2008 como la gasolina, que por decreto de la SHCP tendría aumentos semanales con el objetivo de "ajustar" los precios del energético a los niveles internacionales en medio de una coyuntura económica que marcaba un precio de barril de petróleo por encima de los $120 dólares. Durante la abundancia petrolera la gasolina mexicana se mantuvo en precios "moderados", sin embargo una vez pasada la ola de altos precios, y mientras en países como Estados Unidos la gasolina volvió a sus precios "normales", en México continúan los aumentos que generan más y más inflación, pese a que representantes de la SHCP digan que estos aumentos no deberán de repercutir en los índices inflacionarios (habrá que recordarles que los chiles y las cebollas se transportan en camiones que usan gasolina y diesel).
Políticas económicas poco amigables al bolsillo popular fueron protagonistas durante el 2008. También la cúpula empresarial se vio afectada con el polémico gravamen IETU que grava el 16% del ingreso neto y que además aumentará medio punto porcentual cada año hasta ubicarse en 17.5% el impuesto.
La verdad es que el notable secretario Carstens fue uno de los funcionarios que más dio de qué hablar durante el 2008, su zénit fue el ya clásico "catarrito" financiero. Así llamó el doctor Carstens a la temible crisis financiera mundial. Meses antes de que las principales economías del mundo se declararan en recesión, el titular de Hacienda calificó al cataclismo financiero como a lo mucho "un catarrito", dejando clara la falta de visión de los encargados de dirigir la política económica del país minimizando fenómenos de graves magnitudes en aras de mantener la "tranquilidad" (incluso Calderón, ante banqueros durante un evento privado, reconoció que la coyuntura económica internacional lo "emocionaba un poquito"). La cúpula política poco recuerda el lamentable calificativo de Carstens, que después fue alabado por contratar un seguro contra la caída en los precios internacionales del crudo.
No menos importantes fueron la gran cantidad de asesinatos cometidos durante el 2008, año que por lo menos ha sido uno de los más sangrientos en la historia de México. La presencia de los poderes de facto llegó a tales niveles que rayaron en la cotidianeidad las notas referentes a asesinatos de todo tipo, desde las clásicas ejecuciones hasta verdaderas escenas de horror como la reciente decapitación de ocho militares en Chilpancingo. Sin duda el hecho más lamentable ocurrió en Morelia, Michoacán, donde en pleno zócalo estatal, sicarios arrojaron granadas contra civiles durante los festejos del 15 de septiembre. El acontecimiento representó una clara bofetada al Gobierno calderonista que en esa misma entidad declaró la "guerra" contra el crimen organizado. La cantidad de asesinatos, la violencia máxima con la que se perpetúan homicidios en contra de militares, sicarios e incluso civiles y la violación de derechos humanos por parte de militares (como el abrir fuego contra civiles por no atender a retenes) hacen un llamado urgente a discutir de forma profesional la manera de combatir al crimen organizado, de replantear la estrategia y atender a las sugerencias realizadas por actores de toda la sociedad.
En el ámbito internacional, el vecino Estados Unidos realizó las elecciones para elegir al sucesor del que ha sido el presidente más torpe (el Fox estadounidense) en la historia de Estados Unidos. La contienda enfrentó al republicano John McCain y al demócrata Barack Obama. La elección sembró expectativa a nivel mundial pues por primera vez en la historia de Estados Unidos un afroamericano contendía por la presidencia de la máxima potencia a nivel mundial. La elección movilizó al electorado estadounidense alcanzando cifras históricas, dando el triunfo al demócrata que representó, al menos en Estados Unidos, la esperanza de cambio y un giro en la política social estadounidense, una política que definiría como de interés social (gran parte de sus propuestas de campaña iban enfocadas a la clase media). En los próximos cuatro años estará en manos de Barack Obama el destino de la máxima potencia económica mundial y de ello dependerá el desempeño de varias economías ligadas a la norteamericana, tal es el caso de México.
De cara al 2009, la clase política mexicana afina las armas para la repartición del pastel electoral, renovando la Cámara de Diputados, así como algunos Congresos locales, ayuntamientos y gubernaturas. A nivel nacional destacó la ruptura del PRD, que después de meses y meses de impugnar una elección interna, por una resolución externa, el triunfo le fué concedido a Jesús Ortega; situación que desencadenó en la salida de cientos de militantes del sol azteca a los satélites llamados PT y Convergencia, además de la ruptura de la coalición de izquierdas Frente Amplio Progresista. La izquierda colaboracionista de chuchos tiene pleno control del PRD y ahora busca escalar posiciones en las preferencias electorales de cara al 2009. Por su parte, los partidos Convergencia y del Trabajo cobijan al que se mantiene como el máximo líder social (pese a ser calumniado y ridiculizado por la prensa metalizada) Andrés Manuel López Obrador, quien seguramente usará como trampolín a dichos partidos para buscar la presidencia en el 2012. Por el PRD seguramente contendrá el recién presentado galletero Marcelo Ebrard Casaubón. También destacó la aplanadora priísta que aprovechó los tropiezos de la administración felipista y las rupturas de la izquierda para consolidarse como el partido ganador de todos los comicios organizados en 2008 y que seguramente, a menos que ocurra un milagro, será mayoría en la Cámara de Diputados.
Son numerosos los acontecimientos ocurridos en 2008, desde la muerte del vengador panista Juan Camilo Mouriño, hasta la detención de miss Sinaloa, el país fue testigo de un lamentable año que por fin termina. Las expectativas para 2009 no son nada alentadoras, organismos como la CEPAL prevén para México el peor crecimiento económico de toda América Latina. A dos años y días de la administración de Felipe Calderón, urge replantear dos temas: la política económica-social y de seguridad pública.
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